Hola me llamo Lisa, tengo 35 años, soy casada y mi vida cada vez se torna más dificil y atormentante.
sucede que con todo este revuelo mediático que han hecho últimamente, pues me han revuelto la cabeza con viejos recuerdos de mi pasado. Recuerdos que yo creía haber enterrado yo misma en el fondo de mi mente y mi corazón.
Escribo esto como una catarsis y para que la gente sepa mi caso y no caiga en el mismo error que yo cometí y que hoy arrastra mi vida al desastre.
Hace algunos años ya, yo era no más que una chava de unos 17 a lo mucho y salía con el que era mi primer novio "formal" ese que llevas a tu casa y come con tu mamá y tu papá insulta y molesta por tener el pelo largo y aretes.
Pero también te acompaña a los 15 años de tus primas y las bodas de tus tíos en provincia, Incluso salíamos en parejas con el que fue esposo de mi hermana mayor, en esa época su novio.
Pues bien, no importaba que tanta calentura pasara entre los dos, aunque salí con el durante un año entero, nunca "pasamos la línea" ni siquiera fue por precaución, fue más bien por miedo y por ignorancia.
Ignorancia misma que me llevó a terminarlo un día y "experimentar nuevas sensaciones" con un tipo que iba en mi salón.
Como siempre una tiende a comparar a los noviecillos de la juventud y pues Norman tenía más lana que Víctor, era más delgado, más galán, iba en mi salón, tenía un auto mejor que el viejo bocho de Víctor, su familia aunque disfuncional como la mía, era de mucho más apellido que la de Víctor.
Ok, Víctor me quería y decía que bien, yo siempre espere que diera "el primer paso" y nunca sucedió, el siempre decía que me respetaría siempre y nunca haría nada de lo que pudieramos arrepentirnos.
Al conocer a Norman, me dí cuenta que Víctor era un cobarde, o al menos eso pensé, ya que Norman nunca titubeó en tomar la iniciativa así que a semanas de salir con el, me encontré despertando en un Motel con canales de cable para adultos.
Víctor me busco y me busco, pero nunca le hice caso, mi vida era "más entretenida" hasta que un día amanecí sola en un cuarto de Motel barato, Norman se había ido y yo me sentía peor que prostituta, no tiene nada de malo tener relaciones con tu novio de preparatoria, pero creo que comenzé a entender a mi ex, el me respetaba y quería hacer del sexo algo especial, lástima, no lo entendí y me enredé con este patán que sólo se interesaba en pedirme más y más. Lo hacíamos siempre varias veces al día incluso y cuando ya no tenía preservativos en su cartera, no me preocupaba mucho.
En fin, decidí pasar un tiempo sola, pues evidentemente no iba mejorando en mis relaciones si no todo lo contrario.
Y al cabo de unas semanas me dí cuenta que estaba embarazada.
¿qué voy a hacer?
Confusión, Horror, arrepentimiento, autocompasión, temor, todo eso era poco. Por mi cabeza pasaba mucha tristeza, ¿qué clase de madre sería yo a mis recién cumplidos 18 años?
Norman como buen hombre, negó su culpabilidad y me recomendó abortar.
Cada día entendía más la conducta madura de mi ex, pero era demasiado tarde, yo misma lo había alejado de mi y sabía que apenas hace unos días, el salía con otra chica.
Acudí a una amiga que tenía "experiencia" en esto, no es un curso que den en el TEC de Monterrey pero ella sabía cómo, dónde y cuánto costaba borrar errores de este tipo.
Y pues así, en la clandestinidad, a la sombra del desconocimiento de mis padres y avergonzada con el recuerdo de Víctor me diriguí sola a una clínica donde practicaban el aborto, ¿ilegal? no sabía que había que legalizarlo en pleno 2007 si yo hace más de diez años fui a una clinica equis a hacerme mi primer aborto, abiertamente y sin ocultarme de ningún tipo de penalización.
¿Dije mi primer aborto? Si, así fue. Norman no fue el único infeliz que me dejó en mala forma y tampoco fue del único que estupidamente me enamoré y me perdí con el en la calentura, hubo un par más con sustos hasta que un día Jesús, otro novio que tuve me embarazó de nuevo y pues se me hizo fácil corregir el error, aún cuando ya trabajaba para obtener ingresos, pero si la primera vez pensaba que un hijo detendría mi juventud, esta ocasión pensé que un hijo no deseado detendría mi ascenso laboral y en esta ocasión, Jesús no lo negó, pero de cualquier forma, no lo imaginé nunca como el padre modelo.
Y lo que son las cosas, hoy a mis 35 años me encuentro feliz mente casada con el mismo.
Aunque mi inestabilidad me llevó a terminarlo en repetidas ocaciones, el acabó casandose conmigo.
Y ahora que el amor nos sobra, intentamos compartirlo con un bebé.
Si, por muy cínica que les parezca, ahora si quiero tener un bebé, pero es muy tarde, ya no sirvo para tener bebés, tuve dos y no los quise, mi egoísmo, mi ignorancia y mi incompetencia me llevó a desecharlos como si fueran frutas echadas a perder, y ahora que soy una mujer madura y mi instinto se ha desarrollado, pues no puedo. Mi cuerpo es incapaz. La madre naturaleza ya me había dado mis oportunidades, y ahora pienso ¿qué más me daba ser mamá soltera? ¿qué diablos importaba ser mamá tan joven? ¿acaso nadie ha logrado hacerlo? Pero siempre hay caminos más fáciles.
Caminos que una cuando es joven e ignorante siempre estará dispuesta a tomar, ahora que hablan tanto de eso en TV yo me pregunto ¿si antes era fácil con mil pesos? ¿qué pasará ahora? ¿Habrá abortos a domicilio?
Después de tantos años, había olvidado que en dos ocaciones desprecié la vida, así que esta vez. La vida me despreció a mi, nunca más podré tener hijos.
Jesús dice que me quiere, pero yo sé que sale con alguien más, me lo han dicho y pues, me duele pero ahora entiendo su finalidad, el muere por tener un bebé, no por mi.
¿Cómo sería mi vida si no hubiera tenido miedo?
¿Cómo sería mi vida si no hubiera sido ignorante?
¿Cómo serían sus vidas, si yo les hubiera permitido... vivir?
Perdónenme hijos mios.
Perdónenme...
Ahora quien quiere morirse soy yo, pero aun si me suicidara, no sería la primer vida que arranco de este mundo, con mis propias manos.